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9. Leyenda Zen y el Bonsai

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Cuando recibí el numero 30 de mi suscripción de Bonsai Actual había un articulo que me llamo muchísimo la atención, por eso decidí escribirle al editor una reflexión personal al respecto de una leyenda zen. No estaba en mis pensamientos que esta reflexión fuera a llamarle tanto la atención que decidió publicarla en el numero 32 de la colección. Una curiosidad es que por aquel entonces la internet estaba en pañales y las comunicaciones eran por correo normal, mucho ha llovido desde aquel entonces.

Tal vez estas líneas escapen un poco de la habitual correspondencia que ustedes puedan recibir, pero realmente después de leer el editorial aparecido en el número 30 de su revista no puedo quedar ajeno a realizar ciertas reflexiones.

9. Leyenda Zen y el Bonsai - monje zen

LA LEYENDA ZEN DEL BOTE Y EL BONSAI

Un amigo muy compenetrado en el Zen me narró una leyenda que dice lo siguiente:

«A orillas de un río, un alumno decía a su maestro que quería conocer todas las respuestas. Este, mirando hacia la otra orilla, contesto: «Si puedes llegar a un lugar de aquella montaña y encontrar un Bonsai Natural, que muchos han podido ver pero nade pudo alcanzar, desde lo alto y parado al lado de él podrás conocer todas las respuestas». El alumno entusiasmado se tiró al agua, pero casi se ahogo por las fuertes corrientes del río, por lo cual volvió a su Maestro a preguntar como hacer para llegar a la otra orilla. El Maestro le respondió que tenia que construir un bote con fuertes remos y le indico que herramientas y utensilio necesitaría para ello.

 Había pasado ya mucho tiempo preparando y mejorando sus herramientas cuando por fin se decidió a construir el bote. Pero más tiempo aun pasó construyendo su bote, ya que siempre encontraba algún detalle para mejorar orgulloso de su obra y cuando al fin decidió ponerlo a navegar, su Maestro se dijo: «¡Al fin Otros demoraron tanto que al final olvidaron para que era el bote».

Y el alumno remó y remó hasta que llegó a la otra orilla. Triunfante, diviso la montaña distante, pero angustiado miró el bote que iba a quedar atrás y decidió llevarlo consigo. Lo cargó al hombro y llegó al pie de la montaña, pero ésta resulto mucho más alta de lo que a lo lejos parecía, no obstante lo cual, intentó escalarla bote al hombro o arrastrándolo. Por supuesto, sucumbió ante tal esfuerzo ….»

El pensamiento que extraemos de esta leyenda es que el alumno…. no supo abandonar el bote …. Debió haberse llevado consigo la experiencia que obtuvo al construirlo.

Articulo publicado en:

Bonsai Actual Nº 32
Pagina 40-41