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ENRIQUE ACEVEDO

Director Técnico

Durante los últimos 12 años hemos diseñado y construido jardines  japoneses a lo largo de toda la geografía española, poniendo la pasión en cada uno de ellos como si para uno mismo se tratara, sabiendo que la responsabilidad de continuar este maravilloso viaje a través de un mundo místico es nuestro objetivo.

CREAR UN UNIVERSO CON UN SOLO ELEMENTO
El ruido del agua fluyendo con este atardecer lo dice todo en una sola imagen. Un universo de paz y tranquilidad creado con tan solo un elemento. Le gustaría disfrutar de estas sensaciones?
UN MICROCOSMOS
Pequeños espacios pueden convertirse en grandes jardines para disfrute y placer. Este es un claro ejemplo de ello.
PEQUEÑOS DETALLES, GRANDES SOLUCIONES
Cada elemento esta cuidadosamente colocado para sentir la sensación de “descubrir y encontrar” en cada rincón del jardín.

Nuestro objetivo es brindarles un beneficio a nuestros clientes, donde los jardines japoneses forman un todo inseparable entre el hogar, el jardín y las emociones de quien vive allí.

Los pequeños detalles hacen que afloren las emociones dejando llevar al espectador a un estado de paz y armonía con el universo y la naturaleza.

SONIDO PLACENTERO
La combinación entre el sonido del agua y el golpe de la caña de bambú contra una roca hacen de este jardín una exuberante mezcla de belleza.
ARTE MODERNO Y VIEJAS CULTURAS
La transformación de un viejo jardín en algo completamente moderno está reflejada en su plenitud aquí. La interrelación entre el clásico jardín japonés y el minimalismo es posible gracias a técnicas muy antiguas.
¿QUÉ PODEMOS PONER EN UN JARDIN JAPONES
La virtud de los jardines zen, o los jardines japoneses es que nos permite una amplia variedad de opciones.

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CONOCE NUESTRA HISTORIA

ENRIQUE ACEVEDO NANCOLLAS

Director Técnico

Durante los últimos 12 años hemos diseñado y construido jardines  japoneses a lo largo de toda la geografía española, poniendo la pasión en cada uno de ellos como si para uno mismo se tratara, sabiendo que la responsabilidad de continuar este maravilloso viaje a través de un mundo místico es nuestro objetivo.

¿Quieres saber toda la historia?

Tuvieron que pasar muchos años trabajando como técnico en ordenadores hasta que la pasión pudo más que la profesión. Dejando atrás largas jornadas de estudio de la electrónica y un trabajo solido en el cual había estado los últimos 14 años, un día dije hasta aquí llego y sin pensarlo dos veces, tome la decisión y me dedique a los Bonsai y al estudio de los jardines japoneses.

 

Durante este viaje, todo estaba en concordancia y la mayor prueba de ello fue el día en que fui a reservar el dominio de jardinesjaponeses.com a mi proveedor de servicios, curiosamente estaba libre y sin propietario. Una vez más el largo viaje emprendido empezaba a dar sus frutos, gracias a ello, pude darme a conocer y por fin luego de mucho, mucho, tiempo apareció el primer cliente. Mi emoción fue como el primer día en que vi aquel jardín japonés, al fin podía plasmar mi pasión por este arte que llevo en lo más profundo de mi corazón.

 

EN LA ACTUALIDAD…

Durante los últimos 12 años hemos diseñado y construido jardines  japoneses a lo largo de toda la geografía española, poniendo la pasión en cada uno de ellos como si para uno mismo se tratara, sabiendo que la responsabilidad de continuar este maravilloso viaje a través de un mundo místico es nuestro objetivo.

 

Hoy conformamos un equipo de trabajo, mi esposa fiel compañera en este viaje y apasionada también del diseño es quien muchas veces marca los aciertos y errores de este apasionante arte. Llevando consigo, a veces una pesada carga, pero que disfrutamos cada vez que vemos sonreír a nuestros clientes cuando está terminado su jardín. Este es sin lugar a dudas el mayor premio que podemos recibir, y no por pecar de orgullo pero nos sentimos llenos de satisfacción al saber que tanto ellos como las generaciones futuras disfrutaran de nuestro modesto aporte al apasionante mundo de los jardines japoneses.

Como cualquier persona tenía una vida normal, con mi trabajo de asalariado esperando ansioso el día de mis vacaciones. Hasta que un día, no sé muy bien porque, vino a mi recuerdo un artículo que había leído en la infancia sobre esos pequeños y misteriosos arboles Bonsai que cultivaban los japoneses en pequeños recipientes. Así comienza mi viaje a un mundo completamente desconocido y maravilloso. Por aquel entonces aun no se hablaba de internet y apenas pocos eran los que contaban con la tecnología de FAX, no fueron pocos precisamente los obstáculos que me fui encontrado a lo largo de los comienzos para reunir un poco de información.

Pero el destino parecía haberme marcado la ruta. En un viaje a la ciudad de San Pablo, en Brasil, comentando mi entusiasmo por los Bonsai, me recomendaron visitar el Barrio japonés, sobre todo que fuera el domingo que había una feria de artesanías muy interesante y que podía encontrar mis tan preciados Bonsai. Curiosamente y habiendo llegado muy temprano en la mañana me entero ante mi asombro que todos los puestos tenían pactado abrir y cerrar a la misma hora. Con casi dos horas de antelación opte por recorrer el barrio, bastante grande en extensión pero muy compacto en su forma de vida. Hasta que en un recodo de la calle por la cual venia caminando me encuentro con mi primer jardín japonés. No era muy grande, apenas unos 25 o 30 metros cuadrados.

 

Pocas cosas pueden marcar tanto a una persona en la vida como lo que a mí me sucedió en aquel momento, sabia internamente que tenía que poder construir mi propio jardín japonés; quede extasiado y quien pasara por allí en aquel momento, difícilmente podría entender lo que me estaba sucediendo.  Estuve allí parado contemplando el agua del estanque, sus pinos trabajados, la disposición de las rocas, las azaleas en flor; al menos durante una hora.  Mi viaje continuó y logre hacerme de mis primeros Bonsai, un fiel recordatorio del viaje a San Pablo que cada día observándolos en mi casa,  traía a mi mente aquel jardín japonés.

 

Enrique Acevedo Nancollas